228. LO SIENTO POR TODO
NATHAN
—Despierta, mi amor, despierta, por favor, te lo ruego, te lo ruego, Trinity, no puedo vivir sin ti, nena, no puedo, ni siquiera por los niños, no puedo… —sentía cada palabra que pronunciaba en lo más profundo de mi alma.
Blaze la llamaba desesperado, pero ella no parecía escucharnos.
No reaccionaba, gemidos lastimosos salían de sus labios y su cuerpo se retorcía de nuevo sobre la cama.
—¡Como le hagan daño, nunca los perdonaré, nunca! —le rugí a su vientre.
Ya estaba loco, no sabía q