229. GUERRA AMISTOSA
NATHAN
—No, no, estoy bien. Necesito marcarla, debo marcarla ahora y que Blaze la busque… —insistía, haciendo por caminar hacia el interior del cuarto.
—¡Blaze está débil! ¿Acaso quieres morir con ella?
—¡SÍ QUIERO! —me giré para rugirle, tomándolo de las solapas.
Era tanta mi desesperación, los ojos enrojecidos, mi mente caótica, mi lobo aguantando con los dientes cerrados el dolor excruciante del rechazo, pero aun así estaba de acuerdo con mi decisión.
—Si fuese July, ¿qué harías? Dime, ¿la