202. ¡LO RECLAMO YO!
NARRADORA
Su corazón estaba demasiado pesado, su cuerpo más allá del cansancio, pero seguía perseverando porque la vida de muchas personas dependía de que esta embarcación llegara a tiempo.
Miró las tablas bajo sus pies.
Extrañaba tanto a Trinity y esos días en que solo tenía que ver la manera de seducir a la sexy secretaria pelirroja que lo encandiló en aquella empresa.
—Nathan, ya todo está listo, podemos partir —la voz de William le llegó desde su espalda.
Por suerte lo había dejado atrás; s