182. WILLIAM SIEMPRE TE ELIGIÓ
JULIANA
Miré hacia arriba, al cartel de la tienda de antigüedades donde Nathan me había mandado.
Era una ciudad a varias horas de Halifax y tuve que conducir un buen trecho, así que esperaba hacer rápido esta transacción.
Entrando por la puerta de cristal, escuché la campanita que anunciaba al cliente.
El olor a maderas, a tiempo y recuerdos, asaltó enseguida mis sentidos.
Todo el espacio estaba lleno de muebles de coleccionistas y objetos de antaño, por algo era una tienda de antigüedades.
Cam