Mundo ficciónIniciar sesiónIsabella nunca había imaginado que existieran lugares en Eldoria donde la luz del sol parecía demasiado cobarde para aventurarse. El Mercado Rojo —nombre que, según Talia, tenía tanto que ver con el color de la sangre como con el de las cortinas que colgaban de cada puesto— se extendía por los túneles subterráneos que serpenteaban bajo el distrito más antiguo de la capital como las venas de alguna criatura prehi







