El tiempo dentro de la habitación donde la mantenían cautiva, le estaba pareciendo eterno, cada vez estaba más cansada y necesitaba dormir, sobre todo la habían privado del sueño con esas luces tan brillantes. Se daba cuenta de que era una clase de tortura, aunque no sabía para que, nadie se había dignado en hablar con ella.
No tenía idea de cuántos días llevaba ahí dentro, era imposible medir el tiempo en su situación. Lo único que habían hecho por ella era darte una muda de ropa, unos pantalo