En el momento en que Vanessa bajó al recibidor del hotel, comenzó a buscar a Emil. Cuando lo encontró, el mayor estaba sentado en el sofá del lugar hablando por teléfono. Aunque no logra escuchar lo que dice, por la forma en la que se muestra su rostro y la posición de su cuerpo, es más que claro que es algo grave de lo que habla. Por un momento, duda en si acercarse o no, pero cuando Emil nota su presencia y corta la llamada, el gesto de su rostro se suaviza mientras se pone de pie y se acerca