El reloj marcó las 6:15 de la mañana en el momento que llegaron a Piatra, estaba comenzando a amanecer. Vanessa sigue manejando, por lo que Emil pudo dormir dos horas. Las calles que comienzan a llenarse de vida son las que le dan la bienvenida.
Cuando el coche hace un movimiento brusco debido a un bache, Emil despierta un tanto sobresaltado. Deja salir un breve bostezó mientras se estira en su asiento, siente un ligero dolor en el cuello por haber dormido en una posición incómoda. Mirando por l