Vanessa se queda en silencio, observando el celular de Marcus mientras procesa todas las palabras que acaba de escuchar por parte de Emil. Cada una de esas palabras resuena en su mente una y otra vez, como un eco que no sabe si puede acallar. El torbellino de emociones que la ha estado consumiendo los últimos dos meses ya luce como un laberinto del cual es incapaz de encontrar una salida. La confesión de Emil la ha dejado sin aliento y, aunque intenta mantener la compostura, siente cómo su mira