Tatiana baja la mirada, jugando nerviosamente con los pliegues del bolsillo de su pantalón antes de hablar. Sabe que está pisando terreno delicado, pero la tranquilidad en la expresión de Klaus la anima a ser sincera.
—La verdad es que, no es nada personal en contra Marcus—comienza, su voz suave y algo temblorosa—. Él puede ser un buen hombre y seguramente sería capaz de hacer todo lo posible por cuidar a Vanessa. Pero desde que éramos niñas, mi hermana siempre esperó que una lectura de cartas