Cuando los padres de Claudia se casaron, tardaron siete años en concebir un hijo. En aquella época, el señor Alberto la quería tanto que no le preocupaba su incapacidad para tener hijos.
Cuando llegó Claudia, él se sintió feliz. Los dos eran felices. Las amaba con todo lo que tenía, pero el giro drástico comenzó cuando Claudia cayó enferma y necesitó una transfusión de sangre.
La madre de Claudia hizo hasta lo imposible para impedir que él la donara, pero fue en vano. Cuanto más intentaba imped