Unos días después...
Claudia se paseaba por el pasillo, los latidos de su corazón aumentaban por segundos. ¿Ya habían pasado tres horas y aún no habían salido? Sabrina estaba apoyada en la pared, ambas llevaban la preocupación escrita en la cara.
Los médicos entraban y salían del quirófano, pero nadie les hablaba. Estaban muy preocupadas. Al cabo de una hora, una doctora se acercó a ellas. Claudia corrió y le cogió las manos.
—¿Cómo ha ido la operación? ¿Está bien? ¿Se despertará?
La doctora so