¡Fue un error!
Sabrina se rió y le dio una ligera palmada en el brazo a Gabriel.
—¿Qué?, ¿por qué estás tan callado? ¿has salido con tantas mujeres? o ¿todavía eres virgen?
En realidad, Sabrina no había pensado mucho en la pregunta. Sólo quería evitar que pensara demasiado cuando le hiciera su verdadera pregunta, pero al ver que Gabriel se quedaba mudo, su sonrisa se depreció de repente. Después de un rato le dijo.
—¡Oh, no te preocupes! Dejemos esta pregunta. Déjame preguntarte otra, no preten