C159- SE ME ACABÓ EL HUMOR.
C159- SE ME ACABÓ EL HUMOR.
—¿Te gusta espiar, alfa?
Ella no se cubrió. Solo comenzó a caminar hacia él, dejando bien claro lo que Zayden ya no podía evitar mirar.
Y él no respondió. Su garganta estaba demasiado seca para hablar.
Odette salió del agua con una sensualidad calculada, cada paso haciendo que sus caderas se balancearan, las gotas resbalando por su vientre y sus muslos...
—¿Nada que decir? —preguntó, acercándose hasta que el calor de su cuerpo rozó el de él—. Qué raro. El gran Alfa Z