–No, Lucas. Si ella llega a enterarse de que eres quien ejecuta a sangre fría a Amara… –hace una pausa, dejando que las palabras pesen como plomo– …se va a alejar. Se va a ir para proteger a Lucero. Y entonces, la vas a perder para siempre. Y lo sabes– Asegura mientras da un paso al frente .
Lucas frunce el ceño. Su respiración se vuelve irregular, sus músculos tensos, el pulso al límite. Apretando los dientes, lucha por contener el impulso de gritar, de golpear algo, de disparar. Finalmente,