–Amor… –murmura Liam, con una voz débil, pero tan firme que estremece. –No. No ahora. Debemos dejar eso de lado. Habrá tiempo para hablar de todo, lo prometo. Pero este no es ese momento. Lo único que importa ahora es esto… –sus ojos se clavan en los de ella, como si quisiera atravesar todas las sombras que los habían separado. –Lo único que importa es que estás aquí. Que estoy aquí. Que estamos juntos.
La sonrisa que acompaña sus palabras es tenue, herida, pero suficiente para encender a Amara