Narra Liam .
Después de esperar ansioso durante lo que parecen unos largos cinco minutos, finalmente la puerta se abre de par en par, revelando el rostro sorprendido de Aislyn, ya que nunca antes había ido a su casa con otra persona, y su ceño fruncido muestra su desconcierto.
–Liam , ¿qué haces tú a…? –comienza a preguntar, pero es interrumpida por una voz dulce y familiar.
–¡Papi, papi, ¿viniste a buscarme para que vayamos a jugar?! –pregunta nuestra hija con una sonrisa radiante que ilumin