Leonardo entrecierra los ojos. –¿Amara está embarazada?
Liam asiente. –Sí. Y Kate lo sabe –añade. – Por eso vengo. Porque si antes ya era peligrosa, ahora es capaz de cualquier cosa. Y Lucero… –la voz se le quiebra un poco. – Lucero es un blanco fácil. No porque ella tenga la culpa de nada, sino porque es mi punto débil. Y lo sabe.
Ayslin suspira, se pasa una mano por la cara, camina unos pasos, vuelve, como si necesitara moverse para procesar. –¿Qué quieres que hagamos? –pregunta. – Dilo cla