Jean Pol le quita el celular y lo mantiene en su mano con una rigidez peligrosa, observando la pantalla apagada como si pudiera arrancarle una confesión a través del silencio que ha dejado la llamada interrumpida y comienza a llamar, hasta que después de la quinta llamada atienden
–¿Quién habla? –pregunta, con una frialdad cargada de amenaza.
La voz masculina del otro lado había dudado apenas un instante antes de responder, lo suficiente como para sembrar sospechas irreversibles.
–¿Está Catal