Ares vio a su esposa dormir profundamente y comprendió que los últimos días habían sido difíciles para ella, aunque él no hubiera podido estar presente como habría querido. Por esa razón, decidió encargarse del bebé durante toda la noche sin despertarla. Cada vez que el pequeño pedía alimento, llamaba a la enfermera para que lo asistiera. Así transcurrió su primera noche en vela, no por el hijo de alguien más, sino por el suyo propio.
Se dio cuenta de que estar acostumbrado a largas noches sin d