Había llegado el día más esperado… o el más temido. Hoy se realizaría la prueba de ADN, una que Alicia intentó impedir alegando que estaba enferma y presentando excusas de todo tipo.
Ares no podía con la angustia ni con la incertidumbre. No había dormido en toda la noche. Caminaba de un lado a otro dentro de la habitación como un león enjaulado, sin poder detener sus pensamientos. Ese resultado podía cambiar su vida para siempre. ¿Qué haría si resultaba ser el padre de aquella criatura? ¿Cómo l