La mañana llegó y, con ella, sus responsabilidades. Ambos se levantaron muy temprano; se ducharon por separado y se arreglaron para enfrentar un nuevo día. Necesitaban llegar al hospital antes de que alguien notara la ausencia de Agnes. Aunque, siendo sinceros, a Ares aquello no le importaba en absoluto. Su verdadera preocupación era que se produjera otro enfrentamiento entre su esposa y sus padres.
Los padres de Ares se habían despertado temprano, como siempre. Estaban ansiosos por ir al hospi