Alicia estaba furiosa por tener que regresar a casa. Recogió todas sus cosas de mala manera, y jamás imaginó que, al salir de la habitación, se encontraría con semejante escena: Ares y su hermana besándose como si no existiera un mañana, como si no estuvieran en un hospital… o peor aún, como si se amaran.
Le molestó profundamente que él siguiera actuando como si su vida fuera perfecta, como si entre ellos nunca hubiera sucedido nada. Pero lo que más la hirió fue ver a Agnes acercarse al niño con