Denayt.
Desperté de golpe.
El corazón me latía tan fuerte que por un segundo pensé que algo iba mal. Tardé unos segundos en entender dónde estaba.
Seguía vestida.
Eso fue lo primero que noté. Era una buena señal. Tenía un pozo negro en la cabeza, porque las últimas horas no las tenía muy claras. Iban y venían imágenes muy confusas.
Entré en pánico. Me incorporé de golpe y el mareo regresó. Cerré los ojos. Respiré hondo.
—Joder… —murmuré— ¿Por qué les gusta tomar? Si al día siguiente te siente