¡NO LA TOQUES!
«Aylin» el lobo de Cassian dijo por quinta vez esa mañana. Él soltó los documentos y echo la cabeza hacia atrás, se le estaba haciendo demasiado difícil luchar contra su instinto. Incluso después de ducharse, el olor de ella no desapareció. Solo recordar lo que había sucedido dentro de la habitación, su polla cobraba vida y ha permanecido así desde el momento en que la dejo.
Nunca imagino que ella sería tan perfecta, su cuerpo lo recibiría tan bien y su coño lo envolvería tan fu