YO TAMBIÉN TENGO A TU HIJO.
YO TAMBIÉN TENGO A TU HIJO.
―¿Así que eran amantes?
Sebastián se había mantenido en silencio con la mirada perdida en la colcha, sintiendo el peso de la acusación de Braelyn. La atmósfera en la habitación estaba cargada con una mezcla de confusión y expectativa.
―¿Y cómo es que terminó embarazada? Bueno, no es que no sepa cómo se hacen los cachorros.
―Mi amor, eso fue antes de que te conociera, después de que nos unimos, yo…
―Eso lo entiendo, pero, creí que serías más responsable Sebastián.