YO LA VI PRIMERO.
YO LA VI PRIMERO.
La sala del castillo estaba impregnada de un silencio tenso mientras Sebastián sostenía a Braelyn con firmeza, su mirada llena de deseo se encontró con la nerviosa expresión en el rostro de la loba.
―Alfa, por favor, esto no está bien...
Inicialmente, Braelyn resistió el beso, sus manos intentaban apartarse de Sebastián, pero el calor y el deseo crecían con cada segundo. El lobo de Sebastián aullaba en éxtasis, mientras que la loba de Braelyn se debatía entre la resistencia