UNA CENA ROMÁNTICA.
UNA CENA ROMÁNTICA.
Braelyn caminaba con los ojos cerrados, confiando plenamente en Sebastián. Él había recuperado su fuerza rápidamente, y ahora, con una sonrisa llena de expectativa, la guiaba hacia una sorpresa que había planeado para ella.
―No hagas trampa, ángel. No abras los ojos ― le susurró Sebastián con voz suave.
―Cariño, confío en ti, pero… ¿A dónde me llevas? Ya ha pasado mucho tiempo.
El Alfa sonrió ampliamente y sus ojos brillaron al imaginar lo que había preparado con la ayuda