UN ALFA DESPRECIADO.
UN ALFA DESPRECIADO.
Braelyn se ajustó el último broche de su vestido, una pieza tejida con hilos de luna que resaltaban su herencia y estatus. Con cada paso que descendía por la gran escalera, su corazón latía al ritmo de un tambor de guerra, resonando contra las paredes de piedra del salón que estaba inundado de invitados. Cada inhalación era un intento de acero, cada exhalación una liberación de las cadenas de expectativas. No quería sonreír, pero sabía que debía hacerlo, que cada gesto serí