MADRE E HIJO.
MADRE E HIJO.
En el estudio, Callum cerró la puerta tras de sí, dispuesto a confrontar a Sebastián sobre su comportamiento errático.
―¿Se puede saber qué te pasa? ―preguntó.
Sebastián, visiblemente afectado, cerró los ojos y se dejó caer en su silla.
―Callum, no estoy de humor ―murmuró.
―Sí, se nota que no estás de humor. Pero nosotros no tenemos la culpa. No puedes pagar tu rabia con los demás ―señaló el Beta con franqueza. La mirada de Sebastián se encontró con la de su amigo, y en ese in