JOVEN ARROGANCIA.
JOVEN ARROGANCIA.
La luz del sol iluminaba el comedor cuando Irene bajó con una sonrisa que iluminaba su rostro. El aroma de la comida recién preparada flotaba en el aire cuando entró al comedor y vio a su padre, el alfa Ulzun, esperándola junto a Leandro.
― Buenos días, hija.
―Buenos días, padre.
Irene le devolvió el saludo con una sonrisa forzada, pero sus ojos brillaban con complicidad al encontrarse con la mirada de Leandro. Se sonrojó levemente, tratando de disimular su reacción.
― ¿Es