ERES MIA +18
Leandro se apoderó de su boca en un beso violento y hambriento. Sus dedos se cerraron en su cabello, arrastrando su cabeza hacia atrás mientras la consumía. Su cuerpo se pegó al de ella, presionando su polla, volviéndose más dura a cada segundo.
Rompió el beso cuando el doloroso gemido de Irene zumbo entre ellos. Empezó a retroceder, pero Irene lo agarró y tiró de él.
―¡No te detengas! ―exigió, trayendo su boca de vuelta a la de ella.
Un gruñido vibró contra sus labios hinchados