CAER EN LA TENTACIÓN
Tan pronto como entraron en el departamento, Cassian observó todo con ojos de águila, quería cerciorarse de que no hubiese pertenencias de Sebastián. Afortunadamente no las encontró.
―¿Dónde quieres la caja? ―pregunto.
―Deja ahí ―Aylin señalo una esquina y también dejó la de ella.
El alfa miró la pequeña sala y luego tomó asiento en el sofá.
―¿Quieres que te ayude a desempacar?
―No hace falta ―espeto sería ―Voy por el botiquín, primero hay que curar tu brazo.
Fue por