C78-TÚ TE QUEDAS.
C78-TÚ TE QUEDAS.
En la ciudad, la lluvia golpeaba el parabrisas y James estaba quieto en el asiento trasero con una expresión de furia contenida, fría, pero lista para romperse en cualquier momento.
Frente a él, Luisa esperaba, pero parecía lista para correr o desmayarse.
Tal vez ambas.
—Toma —James le entregó un dispositivo pequeño, negro, del tamaño de un encendedor, era un rastreador—. Esto me dirá dónde estarán, pero escucha bien: nadie debe saber que lo tienes.
Luisa lo sostuvo entre