C6-ME GUSTAN TUS OJOS.
C6-ME GUSTAN TUS OJOS.
El hombre del hotel, sobornado por Santiago, le había entregado la llave maestra con una mirada de complicidad y ahora Katerina deslizaba la tarjeta en la ranura con una mano que apenas podía controlar; el clic de la cerradura sonó como un disparo en el silencio del pasillo.
La puerta cedió hacia una suite de lujo sumida en una penumbra inquietante, la habitación era un caos controlado: una chaqueta costosa tirada sobre un sillón, zapatos italianos abandonados en medio de