C58- NO ESTAR TAN SOLA.
C58- NO ESTAR TAN SOLA.
En el hospital privado de Londres, Kate caminaba por los pasillos apresuradamente, sosteniendo la mano de Oliver, quien iba en silla de ruedas con su pierna aún enyesada y los ojos cansados, pero curiosos. El hospital era moderno, elegante, y se notaba en cada rincón que no era un lugar barato.
El doctor Holden, un hombre mayor de cabello gris, la recibió en su despacho y en cuanto Kate se sentó frente a él, deslizó un papel hacia ella.
—Señora Langley, este es el desglo