C52- QUE JAMES JAMÁS LOS VEA.
C52- QUE JAMES JAMÁS LOS VEA.
En la mansión, la cocina estaba en silencio y Katerina bajó despacio las escaleras, descalza, envuelta en una bata ligera. Ese día había sido... extraño. Había reído en el carrusel. Había sentido algo parecido a paz al lado de James. Y ahora, por primera vez, su ausencia no la aliviaba... sino que la decepcionaba un poco.
Abrió la nevera para tomar agua fría, pero cuando cerró la puerta y una sombra se movió en la mesa, el aire se le cortó.
—¡Cielos! —soltó, casi ti