C37- SIGUE Y NO PARES.
C37- SIGUE Y NO PARES.
Kenyi cerró la puerta a sus espaldas, la habitación estaba sumida en una oscuridad casi total, pero a él le daba igual. La droga le corría por las venas como lava, nublando cualquier pensamiento que no fuera la necesidad urgente de liberarse de la ropa que le pegaba al cuerpo. Se arrancó la camisa y los pantalones de un tirón torpe, quedando de pie, desnudo, en medio de la penumbra y el frío del aire acondicionado le golpeó la piel caliente, haciéndole jadear.
—Joder… sí…
Su polla estaba dura como una roca, apuntando hacia el techo con una tensión casi dolorosa. Se llevó una mano al miembro y lo masajeó con brusquedad, emitiendo un gruñido bajo.
—Tranquilo, Goku —masculló entre dientes—. Esta noche no hay acción para ti. Te has portado mal.
En la cama, Priscilla, con los ojos aún cerrados, frunció el ceño.
«¿Quién es Goku? ¿Su mascota? Eh… pero Mason no tiene mascota.»
El pensamiento fue tan absurdo que casi la sacó del letargo, pero el deseo era más fuerte.
Ya