C37- SIGUE Y NO PARES.
C37- SIGUE Y NO PARES.
Kenyi cerró la puerta a sus espaldas, la habitación estaba sumida en una oscuridad casi total, pero a él le daba igual. La droga le corría por las venas como lava, nublando cualquier pensamiento que no fuera la necesidad urgente de liberarse de la ropa que le pegaba al cuerpo. Se arrancó la camisa y los pantalones de un tirón torpe, quedando de pie, desnudo, en medio de la penumbra y el frío del aire acondicionado le golpeó la piel caliente, haciéndole jadear.
—Joder… sí…