C20-¿Y QUÉ SI TE SOY INFIEL?
La tensión en el aire era tan densa que casi se podía cortar con un cuchillo. Mason avanzó unos pasos con el rostro sombrío y los ojos clavados en Kenyi como si fuera la peor de las provocaciones vivientes, y Sara, consciente de lo que estaba a punto de estallar, se interpuso.
—Basta, Mason. No hagas un espectáculo.
Él la fulminó con la mirada.
—¿Un espectáculo? El único espectáculo aquí es verte dejarte abrazar por tu amante en mi cara. Olvidas algo, Sara: