C10-¿PUEDO VERLO?
James sostuvo la puerta abierta con una expresión que apenas podía llamarse cortesía y Kate pasó delante de él sin mirarlo. Cuando entró, vio a Katerina sentada en la cama; tenía la mirada perdida, pero los dedos inquietos sobre la sábana, y cuando sus ojos se levantaron, no hubo reconocimiento.
—¿Piensas quedarte ahí parado? —soltó Kate, volviéndose hacia James—. Hubiera sido bueno que me avisaras. Pero claro, ¿por qué hacerlo? Tu especialidad es hacer tu santa voluntad.
Él n