Cassandra.
Hace una hora.
Sentía un calor interno. Como si la temperatura hubiera aumentado de forma increíble.
Ese casi beso con Marco me había revuelto la cabeza. Me hizo darme cuenta de cuánto tiempo llevaba sin que me follaran.
Llegué a mi habitación, cerrando la puerta con un fuerte golpe, con la respiración agitada mientras las imágenes de Marco me llenaban la mente.
Era como si estuviera ocupando cada espacio de mi cabeza, y lo odiaba. Odiaba sentirme así.
Recordé cuando lo pillé aquel d