MARCO
La puerta se cerró detrás de ella con un suave clic.
Me quedé inmóvil en el sitio, con la rabia y la frustración corriendo por mis venas.
¡De todos los momentos para interrumpir! Tenía que ser justo cuando estaba con ella. Mi mirada cayó sobre el escritorio; la imagen de ella desnuda mientras la follaba duro se formó en mi cabeza.
Su sabor aún permanecía en mi lengua y mi polla seguía latiendo con fuerza, recordándome lo cerca que había estado de tomarla allí mismo.
—Cof… cof —Dante se ac