—Debo ir. —Hizo una pausa y añadió—: Te lo cuento porque necesito que le ocultes a mi abuelo a dónde fui. Él cree que estamos juntos…
Se refería a que Miguel daba por hecho que todo iba bien entre ellos.
—Simón se quedará contigo —concluyó.
Luciana sintió cómo su corazón se apretaba, sintiendo la impotencia de saber que, si él decidía irse, no habría forma de retenerlo.
Se hizo a un lado, sin responder.
Alejandro apretó los dientes:
—Gracias.
Abrió la puerta del auto y se marchó a toda velocidad