Ricardo realmente no se sentía bien. Estaba sufriendo de vómitos y diarrea.
El diagnóstico preliminar indicaba que era una reacción al cambio de ambiente, lo que comúnmente se conoce como malestar por el agua o la comida.
—No te preocupes —dijo Ricardo con un gesto despreocupado—. Es solo eso, no es nada grave.
Luciana no estaba convencida. Sabía que esas afecciones podían variar mucho de una persona a otra, y lo que parecía leve podía complicarse si no se manejaba bien.
Pero, al final, no tenía