Lucía descartó en ese momento la posibilidad de que Nicolás se interesara en ella, considerando que hacía poco tiempo que había regresado.
Mientras caminaban juntos, Nicolás parecía disfrutar del tranquilo momento, con una sonrisa sutil en su rostro.
De pronto, un vehículo pasó cerca, perturbando por completo la calma. Nicolás, temiendo por la seguridad de Lucía, la apartó instintivamente, posicionándose él mismo del lado de la calle.
Mateo presenció toda la escena a través del espejo retrovisor