—Mateo ya tiene suficiente ropa de alta costura—Lucía dijo sin expresión:
—Mientras yo la compre, él la usará, solo que no sé para quién está escogiendo ropa la señorita Pérez.
Camila se acercó caminando directamente hacia Lucía. Las miradas de ambas se encontraron, fijas y desafiantes, ninguna dispuesta a dar un paso atrás, creando una tensión palpable en el aire, como si estuvieran a punto de saltar chispas entre ellas dos. Con una sonrisa ladeada, Camila dijo:
—Es alta costura para mi novio,