El grupo esperaba expectante la respuesta de Nicolás.
Tras una pausa, Nicolás dijo suavemente:
—No está aquí, y no la conocen.
El interés del grupo se evaporó al instante.
—Pensamos que sería Lucía, pero entonces nos hemos equivocado.
Lucía nunca creyó que fuera ella.
Su relación actual, aunque más cercana que antes, no se justificaba tanta especulación.
Aliviada de que la atención ya no estuviera sobre ella, Lucía se relajó, sin necesidad de participar en lo que conversaban.
Como es habitual en