Semejantes palabras afectaron tanto a Lucía como a Camila.
Para Lucía, que había estado al lado de Mateo durante siete años, conocía bien su carácter. Estando ella tan cerca y siendo su secretaria, lo natural habría sido que Mateo le pidiera a ella que ayudara a Camila a levantarse.
Pero no lo hizo.
Claramente, Mateo se inclinaba hacia Camila.
Sin embargo, Lucía se mantuvo tranquila. Todo el tiempo había estado con el celular en la mano, sin intervenir. Al final la verdad se defendería por sí so