Al bajar, Lucía vio a los periodistas entrevistando en la entrada.
Frente a todas las cámaras, Lily y los demás lloraban contando su "sufrimiento".
Adriana, con los ojos hinchados de llorar, decía a la cámara: —Muchas gracias por su preocupación. ¡Con ustedes aquí, seguro que se hará justicia!
—¿Qué justicia? —interrumpió Lucía con frialdad, acercándose. Detestaba su teatro—. ¿Creen que con llorar frente al público me van a intimidar y manipular?
Todos voltearon a verla mientras se acercaba sin