Los días parecían no ser tan buenos para Adriano Di Santis quien después de la salida de su casa de Rebeca, también había decidido evitarla durante unos días.
Se había enfadado en recuperar varias bodegas a cargo de Oliver Davis, ahora sí estaba tomando el control de todo lo que Oliver quería arrebatar a Alex.
Se puso de pie y caminó hacia la mesa en dónde sirvió un vaso de whisky, estaba agotado por el estrés del trabajo, y solo quería descansar un poco.
Solo que el timbre de su celular llamó